"Dame sólo una sonrisa, con eso seré feliz"

LIS.

LIS.

“Este es mi niño.”



<<Este es mi niño>>, eso es lo que pensé nada más verlo. Si hay pocos recuerdos, los que tengo, son los que intentaré plasmar aquí, para que jamás se me olvide lo vivido con él, ya que ha sido y será gran parte de mi. Era el prototipo de chico perfecto, ojos azules, pelo castaño, y de una estatura normal para sus 14 años, vivía en la ciudad de………………-con su hermana y sus padres. Veraneaba en un pueblo cerca de ………………… llamado………………………….-En el sucederían hechos, miradas, celos, enfados, amistades y todo tipo de sentimientos, y si no preguntarme a mí, mi nombre es Lis, una adolescente a la que le encanta soñar, y pensar en las cosas imposibles que nunca se harían realidad. La gente dice que soy la única que aporta un rayito de luz con una sonrisa, cuando el cielo está oscuro y hay una tormenta, pues pienso que las cosas se tienen que ver con optimismo, sin dejarte llevar por los sentimientos. Un día soleado, estaba sentada en mi cuarto jugando a juegos del ordenador, cuando de repente sonó un ruido, había recibido un e-mail de mi tía Dalia, lo abrí esperando una felicitación o alguna cosa similar, pero me encontré algo muy diferente, en el ponía:

Mi querida Lis, tengo que presentarte al sobrino de Paula, es un niño encantador, jugabas con él cuando apenas tenías 3 años. Besos.

Tuve una idea, de buscarlo en una red social, que todos los de mi edad tenían, introduje su nombre en el buscador y en el asunto puse:

Hola, soy Lis nuestras tías quieren que presentarnos pero a mí me da vergüenza, acéptame por favor.(L)

Al día siguiente, me contestó, diciendo que le parecía bien que nos conociéramos, desde ese momento vi algo en él, justamente era el día de su cumpleaños. Le felicité como si lo conociera de siempre, y él me respondió devolviéndome la felicidad que yo le había trasmitido. Me sentía en las nubes era un cuento soñado.

Álvaro no era del todo sincero conmigo, todas las cosas bonitas que me decía también se las decía a otra chica, su nombre era Alejandra, tenía el pelo castaño los ojos verdosos, y de una estatura alta, era su novia desde hacía apenas 1 mes, empezaron su relación el día de mi cumpleaños .Pero yo no hice caso a esta pues si Álvaro me trataba como a ella por algo sería, recibía dos mensajes a la red social suyos al mes, pero no era nada en comparación con los que yo le mandaba serían 10 al mes, me sentía encaprichada como si fuera necesario en mi vida, todas mis amigas me decían que era imposible, había mucha distancia entre ambos, y tenía novia pero seguí adelante, nada me detuvo, total, ¿qué podía perder?.

Pasaron los meses situándonos en Marzo, hablaba con él por el Messenger, me dijo que escuchara una canción llamada: “The man who can’t be moved”, y yo le aconsejé escuchar la canción “Peter Pan”, al  poco tiempo, con tanta confianza conseguí el número de teléfono de Álvaro, le llamé varias veces sin recibir respuesta alguna, pensaba como una niña inocente que Álvaro estaba empezando a quererme. Pero una de sus llamadas a final de este mes me dejo apagada, ya no tenía esa sonrisa de todos los días, cuando le llamé, alguien cogió el teléfono se oía mucho ruido, como muchas personas hablando a la vez- Estará en un pub pensé-y grité:- ¡Álvaro, Álvaro!- a lo que una voz femenina respondió: No soy Álvaro soy Alejandra, su novia.- Me quede callada mirando a mi amiga Carlota esta al verme así cogió el teléfono y empezó a chillar a Alejandra sin motivo alguno, al terminar de colgar se me acercó y me dijo, Lis tranquila es solo una niña que no sabe lo que hace su novio.

Según pasaban los días, intentaba no llamarlo, borré su número pero por desgracia ya me lo había aprendido. Al cabo de un mes me llamó, y estuvimos hablando una hora, me empecé a obsesionar con Álvaro de nuevo pues no podía hacer cosa alguna sin preguntárselo- ¿Álvaro me hago flequillo?, - Álvaro me he comprado un pijama de campanilla…Álvaro, Álvaro, Álvaro….todo era Álvaro.

Se hizo verano, acabé el curso con todas aprobadas, en cambio Álvaro pasó todo el mes de Julio en un campamento de verano. Aproximándose el mes de Agosto, me enteré que Álvaro estaba en el pueblo y convencí a mis padres para ir yo también, lo conseguí, fui el día 21 de Agosto de 2009, una fecha inolvidable para mi, durante el día estuve en mi casa pero al llegar la noche, llamé a Álvaro, no cogía el teléfono y cuando andaba desesperada sin saber que hacer me sonó el teléfono, era él. Quedamos en su casa(o lo que yo creía que era), y cuando estaba frente a ella lo llame y le dije- Álvaro estoy en frente de tu casa y no hay luz alguna a lo que él respondió- Lis, estas en casa de mi tía, yo vivo por el polideportivo- tuve que recorrer el pueblo con mis  romanas,  un vestido blanco y en el pelo, mis dos mechones que me caían habitualmente por la cara me los recogí con unas trenzas. Corrí, hasta llegar al polideportivo, subí la cuesta y ahí estaba él, este es mi niño pensé, apoyado en un coche, con su camiseta negra, y unas zapatillas DC azules. Le salude, y propuso llamar a Alberto, llegamos a casa de este y llamamos al telefonillo contesto su padre, diciendo que Alberto bajaba ya, y entonces en ese momento Álvaro para llamar la atención me dejó delante de la puerta sola, abrió Alberto y me quedé quieta mirándolo a los ojos, el comenzó a reírse y detrás de los setos apareció Álvaro riéndose se acercó y me abrazó.

Seguimos andando hasta llegar a un bar, y antes de llegar vimos a unas niñas muy bien vestidas, una era alta, con un pelo liso castaño y aparentaba varios años más que yo, su nombre era Camila, y la niña que estaba a su lado tenía el pelo rizado, unas pocas pecas por la nariz, ojos marrones, y vestía un vestido de color marrón, su nombre me resulto extraño, se llamaba Iría. Fuimos acompañados de ellas hasta el bar y allí conocí al resto de la gente, me trataron muy bien durante la cena, estaba contenta, me sentía dentro del grupo, como si se trataran de amigas de siempre. Fuimos a hacer la elección de reina en el pueblo, y comenzó una guerra de agua. Estuve toda la noche con mis amigas, cuando decidí irme porque era muy tarde, me despedí de todos,  cuando fui a hacerlo de Álvaro, el me dijo – TE ODIO, a lo que yo respondí sonriendo, mientras subía una cuesta oí un grito- ¡LIS!, me giré y vi como corría hacia mí, le puse cara de asco, pero por dentro estaba feliz, sabía lo que iba a ocurrir a continuación, fuimos dando un paseo por el pueblo, hasta que llegamos a un parque oscuro, no había ninguna farola que alumbrara a aquella bonita pareja, él cogiéndola a ella por detrás y ella abrazada a él iban en sintonía, como si todo hubiera estado planeado. Llegamos a uno de los  aparatos de gimnasia puestos en el parque, después nos sentamos en unos bancos del merendero que hay, y allí hablamos de nuestras cosas, como si nos hubiéramos visto antes, poco tiempo después llamo mi padre, era demasiado tarde y tenía que regresar a casa,  pues eran las 3 de la mañana. Álvaro me acompaño hasta mi casa, y en la puerta me dijo:- Hasta mañana enana- a lo que respondí -Hasta mañana patito- mientras le cogía de las manos, finalmente nuestras caras quedaron una en frente de la otra, notaba los suspiros de Álvaro como si fueran míos. Pero con miedo me separé y grité:- ¡Hasta mañanaaaaa!

No pude dormir en toda la noche, no podía parar de pensar en Álvaro, en lo que podía haber ocurrido, ¿qué hubiera pasado si no hubiera finalizado la despedida?, nadie lo sabe, pero si quedaba una cosa clara, Álvaro tenía novia, y la quería muchísimo.

Llegó la mañana al fin, estaba muy nerviosa, mi tía Dalia vino desde Madrid para recogerme e ir a la piscina, y así hicimos. No me arregle mucho, porque total, íbamos a la piscina, me puse un pantalón corto amarillo, con una camiseta de tirantes roja, mis Ray Ban rojas, y las chanclas negras de Roxy, entré en la piscina y giré la cabeza, ahí estaba él con todos los niños de la noche anterior, estaban sentados en una mesa jugando a las cartas, me saludaron todos menos él, es más no me dijo nada en toda la mañana, de repente vi que no estaba, era la hora de la comida, pero yo me había llevado un bocata para comer allí, le mande un SMS preguntándole donde estaba, él contesto son un simple: Estoy comiendo niñaaaaaa TK.

Cuando llegó de nuevo, se sentó con nosotras, y nos pusimos a jugar a las cartas, jugamos a un juego muy extraño, se hacían parejas con las cartas, y después se repartían, dio la casualidad que me tocó como pareja con Álvaro, todos reían, había sido mucha casualidad. Poco después jugaron un partido de tenis, yo le animaba pero no de la manera que él quería que lo hiciera, lo único que hacía yo era gritar: ¡ANIMO PATITO QUE LOS GANAS!

Llegó la hora de marcharse, estaba anocheciendo, me despedía de todos y cuando me disponía a despedirme de ÉL, me esperaba una despedida que jamás olvidaría, había esperado ese momento 8 meses, pero no fue de esperar que se despidiera de mi como todos lo habían hecho, con dos simples besos en la mejilla, y sin mirarme a la cara. Yo llevaba el bañador naranja y blanco en la cestita, junto con la camiseta, en la parte de arriba llevaba puesto el bañador rosa, y abajo unos pantalones cortos amarillos, la toalla la llevaba colgando del brazo, como si fuera una cascada que caía de  mi cesta.  Salí de la piscina, andando con cierta ligereza, pero cuando crucé la puerta, me acordé de que debía hacerle una foto para enseñársela a mis amigas y tenerla de recuerdo. Tras pensarlo decidí retroceder para hacérsela, él estaba cogiendo su bicicleta, me acerqué por su espalda, y le dije:- ¡Hola!, dio un pequeño salto y dijo:- Ah, hola Lis.  Saqué mi Nokia 5800, un móvil común, y sin que se diera cuenta, PLUFF, pulse el botón de hacer foto, y salí corriendo. Mientras me dirigía a bajar una de las cuestas, oí como el sonido de una bici se acercaba por detrás de mí a mucha velocidad, cuando me di cuenta, ya estaba al lado mío. Decidió acompañarme a casa, mientras íbamos caminando por el Paseo central, me contó que había dejado a Alejandra, me enseñó todos los mensajes que le había mandado, yo no me lo podía creer, lo único que podía pensar es que la había dejado por mí. Al llegar al final del Paseo, rodeamos varias veces las calles de mi casa, pues yo no quería llegar y despedirme de él, sabía que no volvería a ver a Álvaro hasta que pasaran cuatro meses. Pero se acercaba la hora de marcharme, y cuando me dispuse a darle un abrazo, vi de lejos como un coche color negro entraba al pueblo, mientras que se iba acercando me llamaba más la atención, y al final llegué a la conclusión, -Álvaro no mires hacia allí porque viene mi padre- pero él en vez de hacerme caso, se le quedo mirando, mi padre no tardó en reconocerme y gritó:-  Lis, ¡a casa!, me despedí de Álvaro con un abrazo, pero no me pude resistir, y le di un beso, y luego otro, y otro, hasta llegar a sus labios, él me devolvió el beso, pero yo, retiré con suavidad la cara con un simple:- No…; tras decir eso supuse que lo mejor era salir de allí, me fui a mi casa, entré con el móvil en las manos, mandando un mensaje, para que no hicieran ningún comentario respecto a lo que acababan de ver. Pero aún así mi padre dijo:- Ya se lo explicarás a tu madre.- En el coche me hice la dormida, pues no podía soportar lo que acababa de pasar, tenía mucha vergüenza.

Si todo esto ocurrió el día 22 y 23 de Agosto, no volví a saber de él hasta el 15 de Septiembre, fui a las fiestas del pueblo y cada vez me hacía más amiga de Carmen, Iría, Candela, Camila y Cecilia. Sin embargo estas me ponían en contra de otras niñas, Paula, Alicia y Raquel. Fue en la feria donde conocí a Daniel, pero todos le llamaban Dani, un niño alto, moreno, con pelo largo, ojos oscuros, y sus dientes con varias  imperfecciones, pero era simpático, y bastante guapo la verdad, me había caído verdaderamente bien, y aparte de eso era muy amigo de Álvaro, aunque eso lo veía normal, el pueblo era pequeño, y no había muchos niños. Como no era de extrañar estuve vario tiempo sin saber nada de él, la relación LIS-ÁLVARO, había desaparecido prácticamente. Me fui de viaje 2 días a un campo alejado de la ciudad, con mis vecinos. Una de las noches que me encontraba ahí, recibí una llamada, justamente estaba en una montaña donde había cobertura, ya que era el único sitio. Cuando cogí el teléfono, me di cuenta de que era él, pero lo que más me llamo la atención fue la forma en que me saludó, no fue un simple Hola, ni un Buenas noches, fue un: ¡Hola cariño!, y la forma de cómo lo dijo.

El 27 de octubre, Alejandra la novia de Álvaro me mando más mensajes privados, poniendo que dejara en paz a su novio, pero yo le recalqué que solamente éramos amigos, que nos contábamos todo, que podíamos confiar mutuamente, porque sentíamos muchas cosas el uno por el otro. Pero como estábamos acabando mal, decidí dejarla que dijera lo que quisiera. Ya que sólo yo sabía de que hablaba. Álvaro se daba cuenta de todo lo que ocurría entre su novia y yo, él me llamaba todas las noches, se preocupaba por mí, me hablaba de su maravilloso día, lo que había hecho en el colegio, todo lo malo que había hecho, así de esta manera yo me pasaba las noches riéndome, me parecía muy gracioso era como un tipo de juego en el que nadie desearía estar, porque yo no lo tenía cuando deseaba, solamente me podía acordar de los momentos vividos, las risas en la piscina y como notaba sus caricias por mí espalda, era una sensación inolvidable, cada vez que lo pienso me recorre un escalofrío por todo el cuerpo, también de vez en cuando me venían diminutas ráfagas de aire con su fragancia, olía a él, de esos momentos y sentimientos es de lo que yo vivía yo no podía llamar y decirle:- Dentro de 5 minutos en tu puerta.- porque era algo irreal. Las llamadas siempre acababan bien, él me decía que tenía muchas ganas de verme, y cuando me entraba el sueño, me decía:- Mi princesa, duerme bien.- y entonces susurraba:- TE QUIERO.

Yo me hice muy amiga de Candela, me llamaba todos los días, me contaba quien le gustaba, la intentaba ayudar, aunque sólo lo conseguí una vez, y me metí yo en la relación así que decidí no volver a hacer de Celestina, ya que son cosas que tienen que pasar por si solas, sin que nadie las planee. Candela acabó saliendo pocos días con Dani, ya que vivían en la misma ciudad, pero no duraron apenas un mes, ya que Dani es un niño muy independiente no le gustan las relaciones largas, prefiere las cortas, se cansa de estar con la misma persona, se agobia, y prefiere no pasarlo mal por otra persona. Consideré a Candela una gran amiga, y junto a ella su prima Cecilia, me llamaba al igual que Candela una vez por semana, yo le contaba todo lo que ocurría en mi mundo, sabían todo lo que ocurría con Álvaro.

Y es que me pasaba las noches hablando con él, contándome lo que le ocurría en su clase, todas las notas que sacaba, la felicidad que tenía encima, me preguntaba por mi día, y nos reíamos, disfrutábamos y poco a poco nos encariñábamos más el uno del otro, me decía te quiero,  pero lo veía algo poco normal, nadie me había dicho algo así y menos por teléfono, eran sensaciones variadas, muy extrañas, se mezclaban cantidad de sentimientos, tan pronto nos enfadábamos, como después nos reíamos del enfado, o nos entristecíamos juntos.

Llegaron finales de Octubre, en pleno Otoño, las hojas de los árboles caían, y yo miraba por la ventana pensativa, el día 27 de este mes, estuve hablando con Claudia, para solucionar todo lo que había pasado con Álvaro, ya que al fin y al cabo, era del pueblo y debía de llevarme bien con ella, la conversación acabó demasiado bien para mi gusto, ella por su lado y yo por el mío. Pero Claudia no quiso dejar el tema atrás y olvidarlo, sino que le contó lo sucedido a Álvaro, poniéndome a mí como la “mala” de la película. Al poco tiempo, no llegaron a los 2 días, Álvaro me envió un mensaje, ponía que como se me había ocurrido contarle a Claudia, lo que ocurrió con él, obviamente negué todo, y pedí perdón por lo que había dicho- en el interior de Lis, iba a estallar algo, Lis odia las mentiras, y sabía que esa niña iba a ser una mentira muy grande, estaba poniendo a su niño a su favor, esto iba a ser algo que les venía muy grande- después del perdón vino la calma.

No pasó mucho tiempo después, el día 2 de Noviembre, hablé con el por el chat le conté como me sentía, le conté que hubiera preferido haber seguido ese beso, que me hubiera encantado perderme en su olor, en sus labios, en su pelo, también que me gustaría borrar ese fin de semana, en el que pudieron pasar cosas que después no pasaron, porque lo único que hacía era lamentarme por cosas que hubieran podido pasar y no pasaron. Había una frase que me rondaba continuamente por la cabeza: “Si te tuviera aquí…”. A finales de este mes, empecé a conocer a fondo a un niño, otro niño que marcaría mucho mi vida, su nombre era Héctor, alto, delgado, ojos marrones, moreno, simpático, engreído y cariñoso. Héctor era para mí una forma de desahogarme, de explicarle como me sentía, sabía toda la historia de Álvaro, me ayudaba y daba todo por mí.

Llegó el día antes de mi cumple el 7 de Diciembre, estaba nerviosa, pero no porque fuera a cumplir un año más sino por dos motivos, ese día vería a Álvaro, y ese mismo día él haría un mes con Alejandra. No ocurrió lo esperado, ninguno queríamos marcharnos y los dos pensábamos lo mismo cuando nos mirábamos, pero no había nada que nos impulsara, conocí a su padre, es su calcomanía súper gracioso, me pareció realmente simpático.

Todos los días, me llamaba por las noches, y hablábamos alrededor de 2 horas, era el cuento soñado, llegaba a sentir que me quería, me sentía querida más bien. Me preguntaba por mi día, por mis aficiones, por mis gustos, me contaba sus anécdotas, como disfrutaba haciendo pequeñas travesuras en su clase, sabía todo acerca de aquel niño que vivía a 600 km de mi puerta.

Llegaron las navidades, me pasé desde el 23 de Diciembre hasta el 30 de este mismo mes en Gijón, y el 30 emprendí viaje hacía el pueblo, esa misma noche, nada más pisar tierra, Álvaro me llamó, me preguntó que si iba a salir a la calle, le dije que no, que estaba agotada, y él me dijo que entonces él tampoco saldría, me pareció bien. Llegó el día siguiente, día 31, por la mañana fui a la Diverteca, nada más cruzar la puerta…Ahí estaba él, este es mi niño pensé, sólo que había algo que fallaba, me vio y no se levantó a saludarme, y fijándome vi que estaba sentado al lado de Claudia, dándose abrazos, y ligeros besos en la mejilla, me acerqué con mucha valentía, me dispuse a saludarle, seguía sin levantarse, con lo que decidí agacharme yo, le di dos besos sin sentimiento alguno y me fui a comer, pasé toda la noche con la familia, dieron las campanadas de año nuevo y quedé con él, volvió a pasar de mi, y cuando me di cuenta, se había ido, y yo llevaba su regalo en el bolso, lo llamé vino a por el regalo y sin abrirlo, subió al coche y se fue. Llegó el siguiente día, un viernes, estuvimos decidiendo que hacer durante el día, y se nos ocurrió ir a ver una peli a una casa, decidieron ver SAW, sí la película que junta terror, y asquerosidad, de las que no me gustan a mí. Así que avisé a Carmen y a Cecilia, y decidieron ir a jugar al futbolín, yo avisé a uno de los niños que tiene nombre de chipirón, y él avisó a sus amigos entre ellos iba Álvaro. Cuando acabamos la partida de futbolín, fuimos a la casa de nuevo, me revolucioné, me transformé, pasé de ser la niña tímida a ser la niña que disfruta y que hace travesuras sólo por una noche, estuvimos corriendo por todo el teatro, barriendo, se rompió una mopa, me acerqué a Álvaro, le di en la espalda, seguidamente el me dio en la pierna, eché a correr, cuando me cogió se dedicó a hacerme cosquillas, pero vino Alberto, y con toda la confianza se quitó la zapatilla y se la lanzó a Álvaro, ninguno nos podíamos creer lo que había hecho, pero yo pensaba- me ha defendido- de repente, la mano de Álvaro se abalanzó sobre mi cara, y para defenderme copie su movimiento y me fui.

Todo el camino desde la Diverteca hasta mi casa me lo pase mandándome mensajes con él, me pidió disculpas, y yo reconocí que Alberto se había pasado, me mando mensajes cuando yo estaba en la cama, pero me quede dormida con el móvil en la mano, al día siguiente cuando me desperté tenía 4 mensajes recibidos, en el primero, me contestaba al último mensaje, el segundo fue a las 2 de la mañana que ponía: ¿No me contestas?, pues me enfado, ala buenas noches niña!, y por último en el tercero ponía: Que descanses mi niña, te quiero mucho. Estábamos ya a día 2, cumpleaños de Candela, por la noche hacía una fiesta en la casa rural, pero Álvaro no iba, me ofrecí a pagarle la entrada, pero me dijo que no. Llegó la noche de forma fácil, fuimos a cenar al restaurante que se llamaba “punto y coma”, y después nos fuimos a la casa rural, estuve un poco con ellas, haciéndonos fotos y riendo, recibí un mensaje de Álvaro, y ponía: Sal a la puerta. No conteste, salí directamente y allí estaba él, esperándome. Iba en manga corta, hacía mucho frío, me ofrecí a dejarle mi chaqueta, pero era un chico, sabía que debía hacerse el chulito delante de mí, con lo que no la acepto. Fuimos dando una vuelta por ese pequeño pueblo, pero muy corta, ya que él estaba congelado, nos dimos pequeños besos en los labios, pero en uno de ellos, él lo quiso hacer más intenso, para su sorpresa, le volví a quitar la cara, obviamente se enfadó. Me despedí de él y se fue a su casa. Me enteré que Candela se había enfadado porque se había ido conmigo y no con ella el día de su cumpleaños, pero yo tampoco acababa de comprenderlo, pues, ella era una más en la vida de Álvaro, y él había venido a verme  a mí. Los meses siguientes, Enero, Febrero y Marzo fueron increíbles, porque entonces sí que me llamaba todas las noches, todas, todas, y había noches que era muy tarde y solamente me llamaba para darme las buenas noches. Recuerdo que en el mes de febrero el listado de mis 365 mensajes parecía que no avanzaba porque en todos ponía: Álvaro. En el mes de enero agregué a dos de sus mejores amigos, bueno, me agregaron ellos, se llamaba Paquito, era al que se le definía como un soso, y Marcos, que era muy salido.

Llegó el mes de marzo, y con él la Semana Santa. Yo, sólo fui el día de la casa rural, ya que mis padres no me dejaban quedarme más días… Al llegar, estuve con mis amigas Candela, Carmen, Cecilia, Iría… Hablé con Cecilia pues Álvaro me había dicho que justamente ese día se iba a Albacete con su tía, y que le daría una pulsera a Cecilia, por la que obviamente le pregunté, y me respondió diciéndome que él le había dicho que me la iba a dar personalmente, sólo 2 palabras rondaron mi mente: “Esta aquí”. Increíble pero cierto, me había mentido, pero en realidad me sentía increíblemente feliz. En cuanto me di cuenta lo llamé, no me lo cogía, con lo que me puse a hablar y a contarle todo a Dani, el me entendía. Tras varias llamadas, me cogió el móvil y me dijo que estaba en casa de Juanjo jugando a la Xbox, cogí a Camila y le dije que me acompañará, iba temblando, con muchos nervios, con muchos pensamientos, con millones de cosas que se me pasaban por la mente. En un momento dado me aceleré e iba yo sola por la calle, cuando de repente una puerta del garaje se abrió a mi espalda, era él, con camiseta azul, a juego con sus ojos, me miraban, y de  nuevo pensé este es mi chico no tuve otra reacción que la de salir corriendo hacia él, me abalancé a sus brazos y estuvimos vario tiempo abrazándonos. Al acabar vi como la madre de Juanjo nos miraba extrañada, se vinieron los dos a la casa rural, pero poco tiempo pues Álvaro se tenía que marchar a su casa, y para volverlo a ver, le deje mi móvil y así regresaría a dármelo.

Entré en la casa rural, me tumbé en una de las camas, seguidamente vino Hugo y me copio, se tiró a mi lado, estuvo hablando conmigo, y entre varios me sacaron al patio a ver las estrellas. Dani me regaló una flor, que todavía tengo pues vi súper especial ese gesto de cariño. Seguí hablando con él del tema Álvaro, y acabé soltando unas pequeñas lágrimas, de repente tocaron al timbre, mis músculos se tensaron me quedé quieta y Dani dijo:- Es él, yo respondí diciendo: No te separes de mi lado. Estábamos los dos tumbados mirándonos, cuando de repente alguien me tiró algo a la espalda, pude alcanzar a ver que era mi móvil y supuse de quien se trataba. Me dijo: Tú, ya tienes tu móvil- me giré, y dije gritando:- Gracias. Entonces se dio cuenta de que me pasaba algo, y vi como le hacía un gesto a Dani para que se marchará, este se giró y me dijo:- Lis, me voy luego hablamos y me dio un beso en la mejilla. Álvaro se tumbó a mi lado, yo estaba mordiéndome las uñas, cuando me quitó la mano y me plantó un beso. El cual volví a rechazar. Me sentía mal por Candela, porque era mi amiga y a ella también le gustaba Álvaro, aunque al parecer a Álvaro solamente le gustaba yo. Ese fue otro beso perdido, pero a pesar de todo, Álvaro siguió toda la noche conmigo, me seguía dando besos, abrazos y caricias.

Llegó el mes de Abril, y en una de las llamadas, me dijo que iba a empezar la feria de su ciudad, y que iba a intentar liarse con alguna, yo obviamente me enfadé no veía normal que me dijera eso a mí. Además yo le hablé un día de un niño que me estaba empezando a gustar que se llamaba Víctor, a partir de ahí siempre que me llamaba me preguntaba con cierta ironía: -¿Qué tal con Víctor? – a lo que yo respondía: Demasiado bien. Y además ahí se complicó todo, Álvaro cogió como costumbre llamar a Candela, y después de hablar con ella me llamaba a mí, estaba jugando con las dos, pero bueno, al fin y al cabo era Álvaro.

Hice un viaje con el colegio a Andorra, a esquiar, y por estar fuera del país las llamadas eran carísimas, pero sin hacer caso yo seguía llamando tanto a Víctor, como a Álvaro.

Estuve saliendo con Víctor aproximadamente un mes, pero lo acabamos dejando porque él se fue a un campamento y bueno… le empezó a gustar otra.

 Llegó el verano aproximadamente el 8 de Julio, yo me fui 4 días al pueblo, y una vez que estuve allí me dijeron que Álvaro vendría la semana siguiente, fue en esos 3 días cuando conocí a Hugo, un chico 10, era rubio, con pelo largo, la nariz achatada, con una estatura normal, por la forma de llevar su pelo todos decíamos que se parecía al cantante Justin Bieber. Me hice súper amiga de él, contándole todo lo de Álvaro, lo de Víctor, mis problemas con mis amigas, absolutamente TODO. Recuerdo que pasábamos las tardes en la piscina, y nos hicimos varias fotos con el ordenador de Juan Carlos. Llegó la hora de marcharme, fui a casa, y una vez allí me acordé de que le había comprado una pulsera a Álvaro en Andorra. Desde mi casa hasta la piscina, fui corriendo, grité a Hugo que se asomara, y al hacerlo le puse la pulsera y le dije: Dásela a Álvaro de mi parte, no te la quites y no la pierdas, adiós pequeño. En el coche iba pensando la mala suerte que tenía, pues por apenas 2 días no iba a verlo.

Pasé un verano cualquiera, las mañanas a la piscina, y las tardes en los bancos de la urbanización, fue un verano de famosos, ya que vinieron varios de ellos y los conocí a todos. A mitad de verano, me fui a Asturias como solía hacer, y después al pueblo. Mientras estaba en Asturias, conocí por la red social a otro amigo de Álvaro pero esta vez de pura casualidad, su nombre era Ricardo, el mejor niño que había conocido hasta el momento. Una noche a la 1 de la mañana, recibí una llamada, era de Hugo, creyendo que era un toque no lo cogí pero al ver que insistía, opte por hacerlo, y maldito sea el momento en que lo hice, su voz parecía dudosa, nerviosa, temblaba. Hablé yo, y dije:- ¿Qué ocurre?, a lo que él respondió, no sé si decírtelo, lo haré, Álvaro y Candela están juntos, en ese momento el móvil se me cayó de la mano, dándose un fuerte golpe en el suelo, me tiré a la cama, no podía creer lo que oía, ¿y todas nuestras llamadas?,¿ y todos sus te quiero?, era imposible de creer, apagué el móvil, me puse la música, y me intente distraer, me parecía demasiado complicado pero debía de hacerlo, tenía que ser fuerte. Desde ahí no volví a hacerle ni toques, ni mensajes, nada de nada. Un día que fui a León, en un bar, había Wi-fi, me conecte con el móvil, y vi que tenía un mensaje privado de Álvaro, tenía ganas de eliminarlo, pero como se sabe desde el móvil no se puede, así que lo leí, me decía si me había enterado, yo sin preocupaciones conteste: Si, adiós. No pasaron ni 2 minutos cuando ya me había contestado, diciendo que él estuvo con Candela porque yo no había ido, entonces fue cuando me entro un ataque de ira, felicidad, rabia, no sabía los sentimientos exactos que rondaban por mi cuerpo, pues, ¿por qué?, que es, ¿que sólo lo que quería era liarse con alguna?, No, esa no era mi intención, mi intención era que me quisiera, que me valorara, lo que hacen las personas normales. Yo le quería y se lo demostraba, ¿por qué motivo el me contesto con la otra cara de la moneda? Pese a todo eso, el amor era más grande que el odio. Ahora mismo era una Lis triste, arrepentida, era la Lis que nunca había sido, solamente tenía a Ricardo para que me consolara me ayudara, sólo a él.

Llegaron las fiestas del pueblo, mis amigas me contaron todo, yo tenía un comportamiento de lo más normal con ella ( Candela), porque al fin y al cabo no había sido su culpa, sino la de Álvaro. Pasamos unas fiestas geniales, divertidas y entretenidas. Me pasé la mitad de ellas, con Hugo, iba a todos los lados con él, era como mi mejor amigo.

Durante el mes de Septiembre Álvaro comenzó con las llamadas, y yo como una boba se las cogía, y hablábamos normal, como lo habíamos hecho hasta antes de conocer a Candela. Un día, me llegó un mensaje privado, era de una niña que no conocía de nada, diciéndome que dejara de meterme entre la relación que habían tenido Candela y Álvaro, opte por no contestar, porque si lo hubiera echo… bueno... la cosa hubiera acabado fatal. Pero más tarde me llegó otro mensaje privado, era de una de las “K” Camila, ¿quién iba a ser sino?, es la única que defiende ese pequeño grupo, me dijo lo siguiente:

Lis tú tienes vida? porque mierda tienes que poner la fecha de Candela en tu tablón? Es que no tienes tu una fecha? PUES TE JODES! mira este fin de te hemos estado advirtiendo... Como sigas jodiendo hasta navidad yo que tú me asustaría.. y qué te ibas a liar con Álvaro delante de Candela para joderla? Pues no te he visto hacerlo, que te ha pasado? ains que pena...

¿Por qué? O sea ¿por qué se tiene que meter donde no le llaman?, lo único que podía hacer yo, era no ponerme a la altura de una niña rabiosa, y malcriada. Con lo que con todo el aire del mundo puse: Ok.

El mes de Septiembre me trataron de la manera más horrible que se puede tratar a una persona a través de Internet, fatal, me sentía sola ya que Álvaro no me apoyaba, yo no sabía si era por el que dirán, o vergüenza simplemente, no lo sabía. Pero hicieron miles de cosa en contra de mí, llegué a cogerles asco al grupo de las “K”.

De esta manera trascurrieron los meses, Septiembre, Octubre, Noviembre y Diciembre, los 4 meses de siempre, las hojas de los árboles se caían, cada vez hacía mucho más frío, hasta que llegó la nieve, hasta  que llegó Diciembre, el día 7 de Diciembre para ser exactos, decidí ir al pueblo, solamente para verlo a él, un día antes de mi cumple, un día antes de que él hiciera un año con su novia, sí me sentía valiente y con fuerzas, quería  verlo antes de cumplir mis 16 años, cuando estábamos en su puerta, yo estaba a punto de irme, de repente me dio un beso, era de noche, una farola era la única que nos iluminaba, eso y la casualidad de que hubiera luna llena, él estaba distante, yo sabía que se arrepentía de haber hecho, lo que había hecho en verano, así que no quise sacar el tema. Me fui hacia mi ciudad, 200 kilómetros me separaban de él de nuevo, pero esta vez no era para tanto tiempo, o eso creía yo.

DON. DON. DON. DON. DON. DON. DON. DON. DON. DON. DON. DON. DON. Las doce campanadas. Nuevo año. Año nuevo vida nueva, o eso dice la gente. Corrí a reunirme con todos, deseando que estuviera él entre todos, pero no fue así, él no estaba. Me lo pasé lo mejor que pude, pero siempre con la extraña sensación en mi cuerpo, ya que por cada lugar que pasaba donde había estado con él, era como volverlo a ver, volverlo a sentir, como una película. Según andaba, mi imaginación veía todo, todos los recuerdos venían a mi cabeza atrapándola. En estas fiestas, es más el día de Nochevieja conocí a Erika, una niña morena, con los ojos verdes, estábamos en la misma situación, con miedo a entrar por el que dirán, pero nos armamos de valor, y entramos como Carrie la actriz de Sexo en Nueva York, entramos decididas, sin miedo, decidimos mirar a la gente por debajo de nuestro hombro, ya que no se merecían ni un –hola- .Hice mucha amistad con esta niña, y gracias a ella, conocí a otra niña más, su nombre era Ana, morena, pelo rizado, y estatura parecida a la mía. Erika me contaba todos su problemas ya que ella sabía que podía contar conmigo para lo que quisiera, y poco a poco, confió en mí, y me contó que estaba enamorada de Hugo, me hacía gracia ya que yo le estaba ayudando en cosas que me habían pasado a mí, ya que la relación era muy parecida pero sin la distancia. Llegó el día que debía marcharme, 3 de enero, le dejé una carta a Hugo para que se la diera a él, ya que con la mala suerte que él venía el 4 de enero, sí un día después. Estuve llamando a Hugo, pero siempre se le olvidaba darle la carta, hasta que un día por fin, lo llamé y me dijo que Álvaro no había querido leerla delante suya, eso me conmocionó muchísimo.

Volvieron a pasar meses, otros cuatro meses, en Semana Santa, pero ahí no ocurrió nada, absolutamente nada, el me ignoró y yo decidí hacer lo mismo con él. Estuve toda la semana santa con su hermana, con Erika y con Ana, pasamos la mayoría del tiempo haciéndonos fotos.

VERANO.VERANO.VERANO.VERANO. Eso era lo único que pasaba por mi cabeza, y por fin había llegado. Estuve en un campamento en el mes de Julio, aproximadamente unos 15 días, y bueno fueron increíbles, los pasé con un niño al que quería mucho, de hecho, hizo que me olvidara de Álvaro, algo que verdaderamente creía imposible. Pero todo lo bueno tiene un final. Llegó el fin del campamento.

A continuación, me fui hacia el pueblo, pasé solamente 3 días allí, él no estaba, me hice fotos con Erika y Ana, al fin y al cabo son a ellas a las que consideraba amigas de verdad, y a Alberto, el cual siempre estaba a mi lado cuando lo necesitaba. Acabados los tres días, me fui  hacia mi ciudad, ya que pocos días después me iba de viaje a Sevilla, increíble.

Llegaron las fiestas del pueblo, sin saber que Álvaro se encontraba allí, nada más llegar, me dijeron que tenían cena, con lo que decidí ir, con una camisa de tirantes, vaporosa y de color coral, ya que era el color de ese verano, un pantalón corto vaquero, y unas sandalias doradas, y en el pelo, una diadema muy fina, en la que apenas se podía diferenciar el color. Llegué al bar donde habíamos quedado, sólo había chicos, no entré, esperé fuera. Pero con la tan mala suerte que uno de ellos salió fuera, y me vio, salude haciendo que acababa de llegar, y al entrar me lleve la sorpresa, ahí estaba el, este es mi niño pensé. Salude con dos besos a todos, cuando de repente oí una voz a mis espaldas, no me lo podía creer era él, era Dani, me abalancé sobre sus brazos, y él me cogió, ya que la estatura de Dani es el doble a la mía, tenía tantas ganas de verle, que guapo estaba, se había cortado el pelo, parecía más mayor, no paramos de hablar durante dos horas, tenía tantas y tantas cosas que contarle. Y nos dirigimos hacia la piscina, junto con todos, ya que allí había una fiesta. Estando en la piscina, me hice súper amiga de Juan Carlos, un niño de Valencia, al que acabé apreciando un montón. Toda la noche, hablando con todos, y cuando por fin fui a hablar con Hugo, un idiota me dio en la espalda con la puerta, me giré y grité: TEN CUIDADO IMBECIL. Y ante mí, estaba él, había sido él que intentaba llamar mi atención, y dijo:- Lis, ¿cuando tienes un hueco para mí? A lo que contesté:- ¿para ti?, esta noche no sé si podré, lo siento, tengo la agenda ocupada. Me giré, y al hacerlo, se abalanzó sobre una de mis manos, la cogió, me acercó a él, y me dijo:- Lis, siento no haberte llamado durante estos últimos meses, vamos fuera de aquí por favor.

Y así lo hicimos, yo le seguí los pies, y acabamos saliendo de la fiesta, estuvimos hablando de millones de cosas, estudios, amigos, amor… Llegamos a la parte de arriba del pueblo, un banco que había debajo de una farola, me senté, y continuamente lo hizo él, se fumó un cigarro, me echo el humo a la  cara y me dijo: - ¿Sabes que significa en Italia que te tiren el humo a la cara? +No   -Significa que quieren algo contigo. Le miré, y me miró, y ahí quedo la cosa, más tarde me dijo, mira la pulsera que me ha regalado mi tío, era de plata, y a parte él llevaba un anillo de su mejor amigo, y un pendiente que se había hecho, parecía un macarra auténtico, y con toda la felicidad del mundo se lo dije. Entonces recordé que llevaba puesta la pulsera que él me había regalado hacía un año y medio, y se la enseñé. Me dijo que si se la podía quedar él los días que estuviéramos juntos, le dije que no, que a esa pulsera le tenía mucho aprecio. Entonces entre que me la quitaba que no, me dio un beso, y yo se lo devolví, a lo que sorprendentemente contestó:- Cuanto tiempo he estado esperando esto.  Sonreí, me sonrió. Y ya pasado un rato hablando, decidimos volver a la fiesta. Al llegar Ana me vino corriendo a preguntarme qué había pasado, se lo conté.

Día siguiente. El sol entra por la ventana de mi habitación, me despierto, y un mensaje nuevo, era de él: Buenos días princesa, te quiero. ¿Cómo no iba a despertarme con buen ánimo leyendo eso? Era imposible. Me vestí rápidamente, y fui a la piscina, allí estaban todos. Fue una mañana como cualquier otra, sin nada en especial. Salió la luna, me daba miedo andar por las calles, ya que en la mitad de ellas solo alumbraba la luna, pero me entretenía mirando las estrellas, pensando en otras cosas y recordando. Llegué a la casa común, una casa que era nuestra, todos estaban fumando cachimba, yo me senté y ya. De repente, se me acercó Álvaro y me dijo: - Lis, vamos fuera un momento. Yo haciéndole caso, le seguí, me dijo que Carmen le había dicho que yo había besado a Dani, cuando me lo dijo, no me quedó otra cosa que ponerme a reír, no me podía creer como habían caído tan bajo para decir eso. Álvaro, obviamente y como era de esperar me termino creyendo, acabamos la noche bien, andando por las calles de ese pueblo fantasma.

PIIIII.PIIII.PIIII. Alarma. Estuvimos decorando la carroza para las fiestas del pueblo, todo genial. Llegó la noche, me quedé con las llaves de la casa común, y cuando se fueron todos, me quedé con Álvaro durmiendo en el colchón, los dos abrazaditos, todo como me había imaginado noche tras noche. El tiempo trascurría demasiado deprisa, se hicieron las 3.30am, y era ya la hora de volver a casa.

Nuevo día. La verdad, que yo pasaba de Álvaro, es decir, no le hacía nada de caso por el día, y esa noche empezó a decirme, que él me quería muchísimo y parecía que yo no lo valoraba y que tampoco le quería, y bueno llegó hasta hacerme sentir mal, me acompañó hasta mi casa, hablamos de todo, los dos con los ojos cristalinos, a mí se me cayó una lagrima, pero no podía hacer nada… no controlo las ganas que tengo de llorar, y esa salió sin que me diera cuenta. Entonces, esa noche después de la discusión, me mandó un mensaje que ponía: Duerme bien, siempre juntos. Te quiero. Yo le contesté diciéndole que me arrepentía muchísimo pero que no estaba acostumbrada a estar con chicos, durante todo el día, y bueno, que lo intentaría hacer de la mejor manera.
Me levanté, me tome mi vaso de galletas con Cola-cao, y me fui con todos en autobús a un pueblo cercano, en el cual había un supermercado, aquí pasé demasiado tiempo con Álvaro para que viera que me importaba, que no eran sólo palabras. Por la noche, nos volvimos a quedar solos, estuve decorando su camiseta de la carroza, y le puse Lis(L)Empezamos a besarnos, por el cuello, los labios, y nos tumbamos en los colchones, me empezó a acariciar, cada vez tenía más y más calor, hasta que por fin, OCURRIÓ, sí ocurrió lo que tantas y tantas noches, habiamos hablado, no me lo podía creer la verdad, estaba encima mía, mi corazón, bueno no se podían contar los latidos que daba por segundo, era imposible. A las 5.00am me volví a mi casa.

Al día siguiente se realizó el primer día de la feria, y maldigo ese día, bebí más de lo que debería haber bebido, me puse muy mal, mi cabeza daba vueltas, no sabía lo que hacía, perdí el control de mi misma, y nose porqué yo no suelo ser así, no, por lo menos como me puse, tengo vagos recuerdos de lo que ocurrió sólo me acuerdo de preguntar por él, sí por Álvaro, tenía tanto miedo a perderle... lo demás me lo contaron mis amigas al día siguiente. Sí, el día de los toros, el día siguiente era sábado, corrian las vaquillas fue una mañana de risas, pasó el día sin apenas noticia alguna, todo bien. Llegó la noche, y uno de mis primos, Victor, se puso muuy mal estaba tirado en el suelo, nadie le ayudaba, corría un poquito de viento, pero el suficiente como para ir con una rebequita, le ayude, lo levanté y me lo lleve fuera de toda esa marabunta, pues el había sido uno de los que me habian ayudado cuando yo lo necesitaba, favor por favor, me lo llevé a un parque, el tenía que vomitar, empezó a temblar, así que me quité mi chaqueta y se la puse, no quería que le pasara nada. En ese momento álvaro nos vió, y bueno imagino todolo que cualquier persona se puede imaginar viendo a dos personas juntas, solos en un parque, pero imaginó mal, porque lo único que yo hacía era ayudarle. Le llamé, y me lo cogió Dani, diciendome que me olvidara de él, que estaba enfadado y que no quería saber nada de mi, oyendo esto, decidí ir a verlo, no me quiso ver, con lo que me fui a mi casa. Al día siguiente nos pasamos la mañana andando y haciendonos fotos, yo con mi blusa verde, con varios volantes y el pantalon corto vaquero de lunares, muy básica. Subiamos la cuesta, cuando de repente , me dijeron: - Lis, ¿ese no es Álvaro subido a su coche?, cuando levanté la vista y lo vi, sali corriendo como jamás lo había echo, llegué a la puerta del coche, la abrí sin reparo alguno, y el que estaba apoyado, cayó hacia mi lado, le pregunté que que hacía, que porque no me había avisado, y me contesto: - Lis, te creo, me voy a mi ciudad. Mi cara es digna de imaginar, si cara de tonta, no me lo creia, le di un beso, el último beso...y cerré la puerta, vi como poco a poco el coche se alejaba...hasta que susurré por lo bajo, te voy a echar de menos, y me fui sola a andar por el pueblo, pero no conseguí despistar a mis amigas, puesto que me siguieron, sólo una logró alcanzarme, me eché a llorar, maldije la distancia varias veces, no entendía porque una palabra podía causar tanto daño en una persona.
Pero las fiestas del pueblo continuaban, hubo un niño que no conocía, me cogía y bailaba conmigo, me regalaba peluches, y la última noche, me dio un beso para despedirse y me acompañó a casa, cuando se fue a despedir, se lanzó hacia mis labios, me quedé quieta, ¿Lis, y Álvaro?, le devolví el beso me quité rápidamente, le di un beso en la mejilla y le dije que me tenía que ir. Esa noche no dormí, no podía coger el sueño, OJALA, esa noche se borrara de mi memoria, no estaba arrepentida estaba lo siguiente, mis amigas me decían que no me preocupara, que había sido un simple beso, y que Álvaro seguramente me lo había hecho a mi más veces, pero ¿ y qué? yo no era como él, no, yo le quería. Me sentía como una verdadera idiota, jamás me perdonaré ese fallo, ese minuto, porque por culpa de eso, puede ser, que ya lo haya perdido para siempre. Sí, el es orgulloso, nadie niega eso, pero ¿ y qué?, lo que me pasó con él no me ha pasado con nadie más, y yo sé que siempre quedará parte de él dentro de mí. Ahora, no encuentro motivo alguno para ir a ese pueblo, sino fuera porque tengo a Claudia, Dani y Hugo, decidiría no volver jamás. Por que cuando lo veo, me sigue dando vueltas el estomago y el corazón a palpitar rápidamente, y cuando me roza, me pongo nerviosa, y cuando veo su nombre o lo oigo, siempre me recuerda a él, porque sé que eso va a ser muy difícil cambiarlo, pero bueno, quien sabe, algún día quizás pueda.., O NO.
Tengo que darle las gracias, porque me ha hecho la niña más feliz del mundo en muchas ocasiones, y la gente debería envidiarme, porque ¿sabéis? creo que sólo yo he podido llegar a comprender como es él, conocer su verdadera manera de ser, y creo, que sólo yo he descubierto que tiene un corazón grande, que cuando te lo abre, te sientes dentro, querida, y valorada, muchas gracias por haberme hecho sentir así, te mereces mucho ÁLVARO, y enserio te digo que te mereces lo mejor del mundo. Siento mucho lo que hice, pero hay cosas que no se pueden borrar, y los errores es uno de ellos.
Fdo. Lis, una niña que le encanta soñar.